Sistema Integral de Información Ambiental del Estado
Sistema Integral de Información Ambiental del Estado de Coahuila
Áreas Naturales Protegidas
             
   

Áreas Naturales Protegidas

     
       
 

 

Introducción    
   

Los recursos biológicos de la tierra son fundamentales para el desarrollo de la humanidad; como consecuencia, existe un reconocimiento cada vez mayor de la diversidad biológica como bien mundial de valor inestimable para la supervivencia de las generaciones presentes y futuras (PNUMA 2012).

Coahuila es un estado privilegiado por la excepcional diversidad biológica en su territorio, expresada en la multiplicidad de ecosistemas y sus numerosas especies que presentan una amplia variabilidad genética y ecológica. La biodiversidad de Coahuila se distribuye heterogéneamente, lo que tiene importantes implicaciones para su conservación.

Del territorio en la entidad, 92.1% mantiene su vegetación natural, ya sea primaria o secundaria (INEGI 2013); esto se debe a la vocación natural del suelo y a que la población se concentra en las ciudades, lo que implica una oportunidad de conservar una amplia superficie del estado bajo algún esquema de protección.

Existen diferentes instrumentos de política ambiental y ecológica para garantizar el bienestar de las personas y la permanencia de los recursos naturales, como el establecimiento de áreas naturales protegidas (ANP), el ordenamiento ecológico, la evaluación del impacto ambiental, entre otros (SEDUE 1988)

Las ANP, definidas en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), como “las zonas del territorio nacional y aquellas sobre las que la nación ejerce su soberanía y jurisdicción, en donde los ambientes originales no han sido significativamente alterados por la actividad del ser humano o que requieren ser preservadas y restauradas y están sujetas al régimen previsto en la Ley” (SEDUE 1988:2),representan uno de los objetivos primordiales de los gobiernos en sus distintos órdenes, ya que al establecerlas, se preserva y protege la biodiversidad de la nación.

Las ANP, definidas en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (lgeepa), como “las zonas del territorio nacional y aquellas sobre las que la nación ejerce su soberanía y jurisdicción, en donde los ambientes originales no han sido significativamente alterados por la actividad del ser humano o que requieren ser preservadas y restauradas y están sujetas al régimen previsto en la Ley” (SEDUE 1988:2),representan uno de los objetivos primordiales de los gobiernos en sus distintos órdenes, ya que al establecerlas, se preserva y protege la biodiversidad de la nación.

Las ANP se consideran como el principal instrumento para la conservación del patrimonio natural en México y en el mundo (CONABIO 2006a). Por ello, y para garantizar la protección del capital natural de nuestro país. Históricamente, las áreas naturales protegidas se han promovido desde los espacios gubernamentales (CONABIO 2006b); en Coahuila hasta 2011 se contaba con 16 ANP de las cuales 13 son de carácter federal. Sin embargo, han existido esfuerzos individuales o colectivos para proteger más espacios naturales (De la Maza Elvira y de la Maza Elvira 2005). Recientemente, el movimiento de conservación a través de la demanda social empieza a tomar forma e impulso, y a manifestarse como un componente que puede desempeñar una función importante en la conservación de la biodiversidad.

Esquemas de conservación

Derivado de un trabajo colegiado con instituciones federales, estatales, municipales y organizaciones de la sociedad civil, en la entidad existen seis categorías estatales de ANP (Congreso del Estado 1996):

a) Reservas naturales: se constituirán en áreas biogeográficas relevantes a nivel estatal, representativas de uno o más ecosistemas no alterados significativamente por la acción del ser humano o que requieran ser conservados y restaurados, por los servicios ambientales que pudieran proveer y en las cuales habiten especies endémicas, amenazadas, de protección especial o en peligro de extinción.
En ellas podrán realizarse actividades de protección, manejo, conservación y recuperación de sus recursos naturales, el incremento de su flora y fauna nativa, y autorizarse actividades relativas a la investigación científica, recreación, turismo de naturaleza sustentable, educación y cultura ambiental. Así mismo, podrá autorizarse el aprovechamiento de los recursos naturales que no alteren los ecosistemas presentes y no afecten los propósitos de conservación.

b) Parques estatales: podrán ser ubicados dentro y fuera de las manchas urbanas y se constituirán de uno o más sitios valorados por su belleza escénica, valor científico, de recreo, histórico, de servicios ambientales, por la existencia de flora y fauna, y que además tengan aptitud para el desarrollo de actividades de educación y cultura ambiental, recreativas, de esparcimiento y otras actividades análogas.
En los parques estatales podrá permitirse la realización de actividades relacionadas con la protección y recuperación de recursos naturales y servicios ambientales, así como con la investigación, recreación, turismo de naturaleza sustentable, educación y cultura ambiental y, en general aquellas actividades que promuevan el bienestar social, el desarrollo sustentable, sin que pongan en riesgo las condiciones ambientales del sitio.

c) Entornos de conservación: los cuales «se establecerán en áreas que contengan uno o varios elementos naturales, que, por su carácter único o excepcional, interés estético, valor histórico, cultural, antropológico o científico, se resuelva incorporar a un régimen de conservación, cuyo objeto sea el de proteger los bienes naturales, históricos, culturales, de infraestructura, de usos y costumbres y demás características de naturaleza análoga. En los entornos de conservación pueden realizarse actividades de carácter doméstico, comercial, económico, recreativo, social, educativo, cultural, de usos y costumbres y cualquier otra relacionada con el desarrollo social de las comunidades presentes en el sitio.  Así mismo, se promoverán las actividades relacionadas a la conservación y recuperación de los recursos naturales, investigación científica, recreación, turismo de naturaleza sustentable, actividades de educación y cultura ambiental y demás de naturaleza análoga».

d) Sitios de protección de usos primarios: se constituirán en aquellas zonas en las que se lleven a cabo actividades de carácter primario, tales como la ganadería extensiva, agricultura tradicional, aprovechamiento de recursos forestales y actividades cinegéticas relacionadas a valores ambientales, culturales, tradicionales o históricos, en las que se aprovechen recursos naturales de manera sustentable y continua, sin ocasionar alteraciones en los ecosistemas presentes.
En estos se promoverá la continuidad de las actividades primarias que se lleven a cabo dentro de la misma, siempre y cuando sean esenciales para el desarrollo social, se promueva la permanencia de las prácticas tradicionales, culturales e históricas, además de que se lleven a cabo sin deteriorar los ecosistemas, modificar el paisaje de forma sustancial, ni causar impactos ambientales irreversibles en los elementos naturales que los conforman.

e) Reservas naturales voluntarias: «se constituirán en aquellas zonas en las que los propietarios promuevan esquemas de manejo, conservación y recuperación de los recursos naturales presentes. En ellas podrá autorizarse, en coordinación con los propietarios, la realización de actividades de conservación de los ecosistemas y sus elementos, la protección, manejo, preservación y recuperación de sus recursos naturales, el incremento de su flora y fauna nativa, así como la investigación científica, recreación, turismo de naturaleza sustentable, educación y cultura ambiental. Además, podrá autorizarse el aprovechamiento de los recursos naturales que no alteren los ecosistemas presentes y no afecten los propósitos de conservación; asimismo, se permitirá delimitar dentro de estas áreas zonas de sacrificio en donde se desarrollen actividades extractivas o de uso de alto impacto».

f) Monumentos naturales estatales: «se constituyen por uno o varios elementos naturales de singular valor paisajístico, histórico o geológico, que representen un símbolo de identidad o se considere emblemático para la entidad, razones por las cuales se resuelva incorporarlos a un régimen de protección especial. En los monumentos naturales estatales, podrán permitirse acciones de investigación, conservación, recuperación, recreación y turismo de naturaleza sustentable, en los casos que así se determine dentro del programa de manejo correspondiente y demás disposiciones aplicables».

Estas categorías responden a la necesidad de conciliar las acciones primarias de producción y abrir los espacios de participación ciudadana en la conservación y explorar nuevas formas de preservar superficies no necesariamente tan amplias como las que cubren las ANP federales.
La conservación del capital natural se promueve a través de mecanismos de participación social, en donde los poseedores de la tierra son los actores interesados en la conservación y recuperación de los recursos naturales y los servicios ambientales que ellos proveen. La Secretaría de Medio Ambiente de Coahuila (SMA) ha promovido el esquema de las ANP voluntarias, como resultado del reconocimiento de los esfuerzos individuales y colectivos que existen para proteger los espacios naturales.

La visión del gobierno estatal es contar con una administración fortalecida con la presencia permanente y participativa de sus habitantes, buscando de forma conjunta un desarrollo armonioso con el capital natural.

El mecanismo de las ANP voluntarias ha demostrado brindar un espacio de participación social, en donde los esfuerzos se conjuntan con la voluntad gubernamental para promover los mecanismos de conservación.

En Coahuila, existe la convicción de que la conservación a través de las ANP es el camino para recuperar los recursos naturales, lo que tendrá un efecto directo en el beneficio social y económico de los habitantes del estado.

Las ANP federales protegen los ecosistemas más representativos en Coahuila. Destacan el Área de Protección de Flora y Fauna Cuatrociénegas, la cual alberga el mayor número de especies endémicas (sema, 2016); y el Área de Protección de los Recursos Naturales Cuenca Abastecedora del Distrito Nacional de Riego 004 Don Martín, que protege una superficie de 1 519 385.03 ha, convirtiéndola en el ANP más grande del estado.

Existen ANP en todas las subprovincias fisiográficas. La subprovincia mejor representada es Sierras y Llanuras Coahuilenses con 10.69% de la superficie cubierta por ANP, y en contraparte Pliegues Saltillo Parras y Laguna de Mayrán cuentan solamente con un porcentaje protegido del 0.05 y 0.09 % respectivamente. Los bajos porcentajes en estas últimas subprovincias se identifican como sitios con omisiones de conservación, y conviene sean tomadas en cuenta para promover decretos de protección en estas áreas.

Asimismo, existen áreas de importancia biológica en la entidad (Arriaga.  et al. 2000) y otras que tienen valor a nivel regional mencionadas dentro de las regiones terrestres prioritarias de Coahuila que aún no cuentan con un mecanismo de protección, y que representan una oportunidad para promover mecanismos innovadores de conservación. Este es el caso de la subprovincia Sierras Transversales, que también es considerada una región prioritaria para la conservación, en donde se cuenta ahora con varios decretos de ANP de carácter estatal, así como un área destinada voluntariamente a la conservación de carácter federal, los cuales protegen bosques, matorrales, pastizales e izotales.

La Reserva Natural Estatal Sierra de Zapalinamé, la cual celebró en el presente año 2021 25 años de su decreto, es operada por la asociación civil PROFAUNA. Ha actualizado su programa de manejo y cuenta con programas operativos anuales, con los que se da seguimiento de forma puntual a su operación. El manejo de esta ANP como el de otras en Coahuila como Cuatro Ciénegas y Maderas del Carmen, por mencionar algunas, debe de convertirse en un ejemplo de manejo y conservación en donde la planificación y los esfuerzos de conservación, permiten conservar el patrimonio natural del estado.

Todas las ANP de carácter estatal cuentan con sus programas de manejo, los cuales se encuentran debidamente publicados. Esto es un requisito imperante para que todas las áreas cuenten con instrumentos regulatorios que permitan encaminar los esfuerzos de conservación y que, además, permitan alienar las políticas públicas de todos los sectores dentro de las ANP, sin distinción de su categoría de manejo.

 

 

 

Cuadro 1. Tipos y categorías de ANP dentro de la entidad. Fuente: elaboración propia con base en CONANP y SMA (2022).

TIPO DE ANP

CATEGORÍA

NOMBRE

Superficie (Ha)

Federal

Área de Protección de Recursos Naturales

Cuenca Abastecedora del Distrito Nacional de Riego 004 Don Martín

1,519,385.03

Federal

Área de Protección de Recursos Naturales

Cuenca Abastecedora del Distrito Nacional de Riego 026 Porción Sierra de Arteaga

101,236.54

Federal

Área de Protección de Flora y Fauna

Cuatrociénegas

84,347.47

Federal

Área de Protección de Flora y Fauna

Maderas del Carmen

208,381.15

Federal

Área de Protección de Flora y Fauna

Ocampo

344,238.23

Federal

Parque Natural

Los Novillos

38.21

Federal

Reserva de la Biósfera

Mapimí

86,191.18

Federal

Monumento Natural

Río Bravo del Norte

1,263.43

Federal

Área Destinada Voluntariamente a la Conservación

Loma del Gorrión

114.00

Federal

Área Destinada Voluntariamente a la Conservación

Área de Germoplasma Relevante Rancho La Puerta

1,379.78

Federal

Área Destinada Voluntariamente a la Conservación

Rancho Media Luna

15,000.00

Federal

Área Destinada Voluntariamente a la Conservación

Tierra Silvestre Cañón del Diablo

22,400.00

Federal

Área Destinada Voluntariamente a la Conservación

Sierra San Vicente

14,932.18

Estatal

Parque Estatal

Bosque Urbano Ejército Mexicano

51.40

Estatal

Reserva Natural Estatal

Sierra de Zapalinamé

25,768.68

Estatal

Reserva Natural Estatal

La Muralla

14,960.957

Estatal

Reserva Natural Estatal

Guadalupe Victoria

200.00

Estatal

Monumento Natural

Arroyo Las Vacas

26.41

Estatal

Zona de Restauración Ecológica

Zapalinamé

1,966.81

Estatal

Zona de Restauración Ecológica

Río San Rodrigo

379.008

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

El Tulillo

69.44

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Tomas Garrido

16,206.16

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Villa de Bilbao

21,000.94

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Cañón del Órgano

3,402.00

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Rancho El Refugio

877.00

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Rancho La Viga

4,667.00

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

El Rescalco

9,345.00

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Rancho La Reforma

16.35

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Rancho Tío Tacho

11,201.82

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Cuatro Gorriones

122.76

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

La India

1,622.00

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Loma del Gorrión

114.00

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

El Palmar

40.14

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Rancho El Trébol

11,534.74

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

El Cuatralbo

11,476.22

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Rancho La Misión

2,326.75

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Rancho Las Delicias

79.95

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Venustiano Carranza

8.69

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Potrero del Cuatralbo

1,387.00

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Rancho El Saucillo de Abajo

199.31

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Rancho Nuevo

286.88

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Ejido Artecillas

313.06

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Ejido General Cepeda

2,051.74

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Rancho Monte Viejo

959.4

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Xeriscape

70.056

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Viñedo Los Amonites

129.07

Estatal

Reserva Natural Voluntaria

Rancho San Rafael

211.599

Municipal

Reserva Ecológica Municipal

Sierra y Cañón de Jimulco

60,468.26

 

 

Las ANP federales protegen los ecosistemas más representativos en Coahuila. Destacan el Área de Protección de Flora y Fauna Cuatrociénegas, la cual alberga el mayor número de especies endémicas (sema, 2016); y el Área de Protección de los Recursos Naturales Cuenca Abastecedora del Distrito Nacional de Riego 004 Don Martín, que protege una superficie de 1 519 385.03 ha, convirtiéndola en el ANP más grande del estado.

Existen ANP en todas las subprovincias fisiográficas. La subprovincia mejor representada es Sierras y Llanuras Coahuilenses con 10.69% de la superficie cubierta por ANP, y en contraparte Pliegues Saltillo Parras y Laguna de Mayrán cuentan solamente con un porcentaje protegido del 0.05 y 0.09 % respectivamente (cuadro 2). Los bajos porcentajes en estas últimas subprovincias se identifican como sitios con omisiones de conservación, y conviene sean tomadas en cuenta para promover decretos de protección en estas áreas.

Asimismo, existen áreas de importancia biológica en la entidad (Arriaga.  et al. 2000) y otras que tienen valor a nivel regional mencionadas dentro de las regiones terrestres prioritarias de Coahuila que aún no cuentan con un mecanismo de protección, y que representan una oportunidad para promover mecanismos innovadores de conservación. Este es el caso de la subprovincia Sierras Transversales, que también es considerada una región prioritaria para la conservación, en donde se cuenta ahora con el Decreto de la RNV Cañón El Órgano, la RNV Ejido General Cepeda, un ADVC La Puerta, tres RNV (Loma del Gorrión, Cuatro Gorriones y La India) así como la Reserva Natural Estatal Guadalupe Victoria, todo hábitat del perrito llanero mexicano Cynomys mexicanus; además de la RNV El Palmar, ubicada en un área de izotal.

Conclusiones y recomendaciones

En Coahuila se ha impulsado la creación y fortalecimiento de las ANP considerándolas uno de los esquemas más eficientes de conservación en México. Se han promovido esquemas que no habían sido explorados, como el decreto de las áreas ANP voluntarias, para lo que se ha tenido una fuerte respuesta por parte del sector social.

Además, se ha buscado mejorar la legislación en materia de ANP, abriendo el abanico de oportunidades estatales para promover la conservación bajo diferentes categorías de manejo. Ahora, se deberá recategorizar a las ANP estatales decretadas previamente a la modificación de la legislación, para ajustar sus categorías a la legislación actual. Además, se deberá fortalecer a las ANP voluntarias, dotándolas de presupuesto y personal para garantizar su operación y el cumplimiento de sus objetivos de conservación en el largo plazo.

Considerando que ya existe un Consejo Estatal de ANP, se deberá tender a contar con un Sistema Estatal de ANP para fortalecer este esquema de conservación. Asimismo, es importante promover la conservación y manejo sustentable del capital natural a través de ANP, aprovechando que una amplia porción del territorio estatal es susceptible de ser manejado bajo este esquema y a que existe una demanda social para participar en el incremento de su superficie estatal.

En Coahuila, existe la convicción de que la conservación a través de las ANP es el camino para recuperar los recursos naturales, lo que tendrá un efecto directo en el beneficio social y económico de los habitantes del estado.

 

   
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
 

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    Área responsable:
Subsecretaría Recursos Naturales
Marzo, 2022